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domingo, 8 de enero de 2012

Te apuntas a mi clase?

Cómo me encanta estar rodeada de alumnos masculinos... todos para mi sola.

Ser el centro de atención para ellos me fascina.

Cuando uno mi pasión por bailar tango con enseñarlo a hombres y solitos .. el coctel es explosivo.

Despues de experimentar como alumna y con pareja y de aprender más a fondo a bailar tango,  he podido comprobar que en realidad las mujeres, al menos generalmente,  suelen aprender mucho más rápidamente que los hombres y por ello suelen aburrirse en cierta forma por la lentitud masculina;  y que los hombres en verdad,  pese a que se supone que saben o hasta que deberían  saber mandar... ( según algunas mentes un tanto retorcidas) ... pues resulta que no lo saben muy bien  ni tampoco darle las indicaciones correctas a la mujer.

Asi que mis clases,  son diferentes,  indicadas sólo para hombres quienes cuando van aprendiendo ya un poco más y se sienten verdaderamente galanes seductores y hasta "chulos"  entonces es cuando invitamos a sus respectivas señoras para que les "demuestren"  lo que saben hacer.

He de reconocer que me encanta estar rodeada de hombres y encima,  para más inri,  ser yo la profe,  la que manda y lleva el control...  es tremendamente morboso y excitante,  un placer diría que cuasiorgásmico.

Observar cómo hombres aparentemente seguros de si mismos,  se cortan y hasta intimidan cuando me sienten cerca de ellos,  cuando me cogen de la cintura,  se pegan a mis pechos y tienen mis labios tan cerca de ellos que un beso podria darse hasta fortuitamente...
Notar cómo se ponen nerviosos me excita aún más,   lamento si resulto "malota" pero es que me encanta jugar,  me lo paso genial ...

Entre juego y juego,  también enseño y dicho por las propias parejas femeninas,  los hombres en verdad experimentan un cambio,  aprenden a seducir a la mujer, a ser dominantes como en el fondo a las feminas nos encanta.
Cuando bailas sintiendo la música sea cual sea,  experimentas una liberación,  una entrega,  pero cuando aprendes a bailar tango,  en realidad es como si te redescubrieras a ti mismo/a,  como si vieras partes de ti que quizas no conocías.   
En el hombre se evoca al macho chulesco,  seductor hasta engreido,  dominante aunque cortés ...
en la mujer se evoca a la gata en celo que algunas quizas tienen muy dormidas,  no es fácil recrearse delante del hombre con pavoneo,  amoldarte a sus órdenes y hasta reconocer que te excita esa comunión.

A mi me resulta tremendamente fácil reconocer cuánto me "pone" esa situación,  aunque he de decir que pocos hombres en realidad saben mandar de verdad y, claro,  así el morbo no es tan grande.

Aun así tengo la suerte de disfrutar de vez en cuando de mi "querido profesor" con quien bailar no sólo es un placer si no también una fuente de pasión intensa que llega a fusionarnos en una sóla persona.

Me fascina cómo transmitimos juntos cuando bailamos,  cómo llegan a emocionase los que nos rodean y diría que hasta a excitarse más de uno y  más de una ...  cuando el y yo casi nos besamos pero nunca llegamos a hacerlo.

miércoles, 4 de enero de 2012

El tango

Para mi el tango es como la vida misma, bailarlo es como “hacer terapia”.
Como todos los bailes, el tango tiene su historia, su cultura, sus diferentes modalidades, muchísimos pasos … pero lo esencial para mi es que cada uno le da su forma original, es más cada pareja si realmente está fusionada mientras baila le da un aire distinto a cada paso.
Yo no soy una experta,  mas bien una principiante pero ¿por qué es como la vida misma? pues yo lo veo con continuos cambios de ritmo, con subidas y bajadas, con movimientos al compás y otros que son más de “estilo propio” con unas variables que hacen de este baile un mundo donde expresarte, donde recrearte, donde saborear no sólo la música, si no también el instante y todas las emociones que experimentas.
Saber adaptarte no sólo a tu pareja, si no también a la música, saber darle forma a cada paso es en realidad como la vida misma,
Suena la misma música para todos, en mayor o menor medida es lo que hay y nos “tenemos” que adaptar pero depende de cada uno la interpretación que le dé y cómo quiera vivir cada momento y cada instante de su vida.
Además de esta visión quizás más “intimista”, el tango me permite ser sensual, coqueta, sexy, apasionada, juguetona … a la vez que ser sumisa y obediente.
Me permite ser alegre, tierna y dulce a la vez que seria, triste y hasta trágica.
Dicen que los tangos son tristes, a mi personalmente me resultan muy profundos y sensuales

Este es uno de mis preferidos … Por una cabeza

He tenido el placer de bailar muchos tangos con mi profesor y durante un tiempo mi pareja de baile y me veo bailando de nuevo y actuando vestida de rojo y negro, con zapatos negros y tacones altos, con medias negras, luciendo las piernas y sintiendo la música …